La villa que diseñó para sí mismo constituye la síntesis más clara del pensamiento arquitectónico de Oscar Imbert. Más que una residencia, funciona como manifiesto construido de su interpretación trópico-caribeña de la arquitectura. Implantada en Punta Cana, la casa se concibe desde variables esenciales: el sitio, la dirección de la brisa y el recorrido del sol. El uso protagónico de la cana en cubiertas, junto con materiales del lugar y sistemas artesanales, reafirma una arquitectura que recoge lo que ofrece la tierra. Sin adscribirse a un estilo rígido, la obra integra paisaje, estructura y tradición, es una pieza icónica del imaginario turístico dominicano contemporáneo. Imbert fue homenajeado por su trayectoria en la Décima Bienal de Arquitectura de Santo Domingo 2010.

LA CONFUSA BENDECIDA
Ubicación: La Marina, Punta Cana Fecha: 1997 Diseño arquitectónico: Arq. Oscar Imbert



