La agricultura urbana: el alimento como catalizador del cambio

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Urban Design Lab-The Earth Institute, Columbia University

La agricultura urbana continúa ganando territorio en los diálogos nacionales e internacionales, y es obvio que la implementación de esta actividad va a depender de las condiciones de cada ciudad y las necesidades de corto y largo plazo de sus comunidades. Todos los ciudadanos globales están conectados por una compleja red alimentaria, compuesta por sistemas agro-industriales altamente sofisticados. Sin embargo, la distribución equitativa de alimentos y recursos dentro de esta red no ha sido tarea fácil. Las políticas invasivas de las corporaciones transnacionales de alimentos y bebidas, la práctica de cultivos genéticamente modificados, la explotación de los trabajadores, la falta de acceso a alimentos frescos, la práctica de monocultivos y la producción de biocombustibles son algunos de los mayores retos que enfrenta el sistema alimentario global.

La generación actual se ha dado la tarea de explorar estrategias que estructuren sinergias entre la protección de los recursos naturales y la producción de alimentos. Diversas naciones han entendido que el modelo de producción agrícola rural debe complementarse con una estrategia de acupuntura agrícola urbana, la cual crea una fuente de abastecimiento local, evita la explotación de los recursos naturales y trae un sinnúmero de beneficios socioculturales para las comunidades urbanas.

La agricultura urbana se considera un agente catalizador que puede generar cambios sistémicos en el sistema alimentario y la cultura consumista de nuestras sociedades. En un mundo cada vez más urbano, la agricultura urbana es un paso necesario para garantizar la sostenibilidad de las urbes y sus contrapartes rurales. Este paso representa una oportunidad tangible para los ciudadanos de participar en asuntos de seguridad alimentaria y reconectarse con el sistema global de alimentos, y una forma de dotar a las comunidades de herramientas y conocimientos para que puedan pedir cambios a sus gobiernos locales, nacionales y empresas privadas.

La agricultura urbana puede jugar un rol importante como infraestructura verde productiva para las urbes contemporáneas. Esta actividad puede llegar a proveer servicios medioambientales a la ciudad a través del manejo y mitigación de aguas pluviales, remediación de suelos y reducción de uso de energía. En momentos en que las municipalidades poseen presupuestos limitados para resolver complejos problemas de infraestructura, los espacios verdes productivos serán cada vez más importantes en su capacidad de funcionar como micro-infraestructuras de bajo costo.

Este artículo se basa en el informe El potencial de la agricultura urbana en la ciudad de Nueva York, preparado en el 2011 por investigadores del Urban Design Lab de la Columbia University. Después de esta publicación, el Urban Design Lab ha continuado investigando las formas en que las infraestructuras verdes pueden aportar grandes beneficios sociales, económicos y culturales a los ayuntamientos, al sector privado y a la sociedad. En el caso de Santo Domingo, los casos de estudio en el casco urbano son escasos y se limitan a granjas peri-urbanas privadas o colectivas. Sin embargo, existe un sinnúmero de ejemplos exitosos en ciudades latinoamericanas, que pueden servir de punto de partida para la capital dominicana.

The Potential for Urban Agriculture in New York City (2011), Urban Design Lab, The Earth Institute, Columbia University, equipo editorial: Kubi Ackerman, Richard Plunz, Michael Conard, Ruth Katz, Eric Dahlgren, Patricia Culligan, Scott Andrews, Richard González y Maria-Paola Sutto, sitio web: www.urbadesignlab.columbia.edu

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