Frentes Acuaticos en Puerto Rico

Frentes Acuaticos en Puerto Rico. La Isleta de San Juan

La Isleta de San Juan

Uno de los éxitos más grandes del plan es la manera en que ha sido acogido por la gente con el paso de los años. La esencia de todo plan maestro es la optimización de los espacios públicos para que los seres humanos disfruten al máximo su estadía en ellos, logrando así el disfrute de la cotidianidad.

El plan fue iniciado en 1987 por iniciativa del Gobierno de Puerto Rico, después de varios intentos fallidos de oficinas gubernamentales para desarrollar un plan para el frente marino de la costa de la isleta de San Juan. En la generalidad de los casos, las instituciones gubernamentales adminis­tra­tivas enfrentan la problemática desde el punto de vista de sus intereses particulares, contrario a las impli­caciones de este tipo de plan cuya naturaleza pone en juego la capacidad de responder a todos los sectores interesados, incluyendo al privado, a través de regulaciones adecuadas para sus inter­venciones.

La característica común a la mayoría de estos emplaza­mientos es que los usos de estos sectores han sido modifi­cados a través del tiempo, provocándose el deterioro de las edificaciones y del entorno urbano que las envuelve. Lo que encontramos en San Juan fue precisamente un centro histórico, con una cuadrícula muy definida, con su creci­miento restringido por la ubicación y condición geográfica; el barrio de la Puntilla, un sector con algunas estructuras históricas pero con muchos solares abandonados; y, una hilera de edificios institucionales.

La estrategia para el desarrollo se basó en los siguientes parámetros: la optimización del tránsito peatonal por toda la costa, la localización de accesos para el resto de la ciudad histórica, estableciendo corredores que no bloquearan esta parte de la ciudad, la dotación de espacios de estacio­namiento y la ubicación de más muelles para el uso de los cruceros, un mercado que estaba en crecimiento y que podía realizar una buena aportación económica al estado.

La intención de rescatar la estructura original del viejo San Juan, compuesto por varios barrios, ayudó a establecer cuatro zonas para las propuestas:

• El Barrio de la Puntilla, donde se proponen estacionamientos, el rescate de la zona federal para un gran parque, y el fortalecimiento de una línea axial que conduciría por un lado a la zona llamada Portal del Arsenal y por el otro al Paseo de la Princesa, una vía peatonal que constituye actualmente uno de los grandes logros del plan.

• La zona de transición entre La Puntilla y La Marina, donde la muralla desaparecida la convertía en una zona difícil de articular. Esta situación implicó la restauración de edificios como el del Banco Popular, y la modificación de parte de la trama urbana.

• La zona de La Marina, donde además de la restauración de edificios se elaboraron nuevos proyectos de relleno de la trama existente. Se provee una calle paralela para el manejo del tránsito y la rápida entrada y salida de auto­móviles, dejando el paseo de La Marina para un tránsito más sosegado y tranquilo. Los edificios se plantean de un máximo deseis niveles, aumentando su retiro en los casos de aquellos que superan este número.

• En la zona del Capitolio Sur, la principal idea es liberar el eje visual hacia el edificio del Capitolio, además de recuperar la calle del Comercio, para la salida hacia la Av. Fernández del Junco.

Lamentablemente muchas de las ideas fundamentales del plan no se respetaron. Fueron alterados los niveles establecidos para las nuevas edificaciones las cuales terminaron arropando al viejo San Juan.

Paseo La Marina de Aguadilla, Puerto Rico

Nuestra propuesta para el Paseo la Marina de Aguadilla sigue la teoría del Nuevo Urbanismo, el movimiento contemporáneo que establece los principios urbanos tradicionales como patrón de desarrollo.

Los principios a seguir fueron:

  • Entender el contexto histórico.
  • Uso mixto de la tierra.
  • Priorizar el tránsito peatonal.
  • Inserción de nuevas estructuras para rescatar áreas abandonadas.
  • Enaltecer la escala humana.
  • Enfatizar la calidad de los espacios públicos.
  • Enfatizar el contexto natural.
  • Considerar el patrimonio construido existente.

En resumen, el plan maestro es un intento por devolver a Aguadilla su poética e histórica relación con el mar, implementando los valores urbanos y naturales intrínsecos de la ciudad.

La solución espacial y física propuesta hace énfasis en el com­promiso contraído de mejorar el entorno del frente acuático. A la vez que promueve el movimiento peatonal, la actividad comercial y enfatiza el paisaje, permite un mejor desenvolvimiento del tránsito vehicular en la zona, al crear un corredor de cuatro vías diseñado con amplias aceras, vegetación mediana y algunas rotondas, elementos destinados a calmar el tráfico. El Paseo rescata el frente marino abriendo la fachada de la ciudad y convir­tiéndose en su balcón hacia el mar. La zona a desarrollar está limi­tada por dos elementos importantes: el enclave histórico y turístico al norte y el enclave natural del Parque Colón al sur.

Al considerar las potencialidades para el desarrollo y asegurar su éxito, dentro del Plan Maestro fueron definidas en total cinco zonas en las cuales se designó un grupo de proyectos progra­mados para ejecutarse en diferentes fases.

Enclave 1. Centro historico y turistico.

La zona se caracteriza por la concentración de edificios históricos y arquitectónicos de amplia vocación turística, capaces de generar actividad económica y que servirán como un elemento ancla al proyecto del Paseo la Marina. La rehabilitación de estos sitios históricos es fun­da­mental para la zona. El principal proyecto lo compone una Marina con capacidad para 100 botes, que se convertirá en el principal generador económico de esta zona.

Enclave 2. Plaza principal

-Calles La Victoria y San Carlos-

Esta área es la ensenada de Aguadilla. Se propone la recuperación de la plaza cívica y los principales hitos de la zona: la Iglesia, el Ayuntamiento y las estructuras residenciales alineadas a la trama urbana. Las calles La Victoria y San Carlos se convierten en los principales conectores de la zona hacia el mar.

Enclave 3. Enclave del Edificio de la Corte del Distrito.

Este tercer enclave está dominado por este punto de referencia arquitectónico. Al ser un nuevo sector de la ciudad incluye grandes edificios institucionales. El área posee, además, un gran potencial para los deportistas del surfing, lo cual posibilita proveer espacios de recreación para los jóvenes. Este proyecto refuerza la imagen de Aguadilla como una ciudad frente al mar.

Enclave 4. Aldea de pescadores.

La pesca comercial en Aguadilla ha sido siempre una actividad económica importante. Este factor es tomado en consideración en este enclave al dotarse de nuevas instalaciones que enaltezcan todas las actividades relacionadas a la pesca. La zona está destinada a convertirse en un lugar único para la compra y disfrute de la comida de mar.

Enclave 5. Enclave natural del Parque Colon.

El Parque Cristóbal Colón es una de las joyas históricas de Aguadilla. Fue construido en 1893 para celebrar el 400º aniversario del descubrimiento de la isla. Los proyectos contemplados en esta zona tienden a equi­librar los recursos humanos y naturales. La principal estrategia sería la de devolver al Parque Colón su grandeza de antaño, y permitir su uso intensivo a través de la organización y el manejo adecuado.

Ideas y Recomendaciones

No todo lo planeado pudo ser imple­men­tado, por lo que podemos ofrecer algunas ideas a to­marse en cuenta para futuras intervenciones.

Estás son:

Establecer mecanismos claves de implementación. El plan debe y tiene que trascender la política parti­dista, convirtiéndose en una gran herramienta de trabajo para recuperar los ambientes urbanos.
Conocer y entender el contexto donde se va inter­venir. La gran mayoría de los emplazamientos poseen unos lazos históricos muy fuertes con los que habría que trabajar.
Todas las propuestas que surjan deberán ser parte de una tradición, para que no se contra­pongan a la vocación del sector.
A mayor extensión menos plan; después de varias experiencias hemos llegado a la conclusión de que es mejor proponer varias ideas muy fuertes y la creación de planes para pequeños sectores y áreas.
Mantener un carácter de pertenencia. Cuando un pueblo pierde su propia mirada entonces pierde su carácter.

Por: Arq. Emilio Martínez

Fotos: Arq. Emilio Martínez