Capilla del Lago.

La Capilla del Lago está situada en el residencial Lago del Bosque, un desarrollo suburbano de baja densidad donde conviven diferentes niveles socioeconómicos.

Ubicada en un complejo residencial privilegiado por la alta proporción de áreas verdes y cuerpos lacustres que posee, la arquitectura de esta capilla es básica y simple para maximizar el potencial del contexto físico que la rodea y también para manifestar más claramente el concepto arquitectónico que la genera. El volumen ligero y elegante sobre el agua se percibe desde el exterior como un elemento paisajístico. Los límites abiertos permiten que el interior se disuelva en el exterior. La centralidad y transparencia reposicionan, la vida espiritual en las actividades cotidianas de los habitantes.

La Capilla del Lago está situada en el residencial Lago del Bosque, un desarrollo suburbano de baja densidad donde conviven diferentes niveles socioeconómicos. Es un bosque suburbano de la periferia de la ciudad de Zamora Michoacán (México), donde las áreas verdes superan en un 20% las áreas construidas. El 60% del área total de la urbanización está formada por jardines arbolados y tres lagos que no solo facilitan la captación de aguas pluviales y la reutilización de las aguas tratadas, sino que también conforman un hábitat que facilita la convivencia recreativa de los usuarios con una calidad superior para la interacción social.

Para el arquitecto mexicano Paolini Di Vece, era el sitio ideal para desarrollar un proyecto como este: “La capilla ocupa la cabecera del lago central y está rodeada por un macizo de vegetación que permite darle la privacidad necesaria. El clima de la zona permite que los límites se solapen con el exterior haciendo los muros abiertos pero con grandes vuelos en la techumbre para proteger a los usuarios del sol y de la lluvia”.

El concepto de diseño de esta capilla ecuménica se inspira en una frase de la madre Teresa de Calcuta: “Los filamentos de las bombillas son inútiles si no pasa la corriente. Vosotros, yo, somos los filamentos”. Efectivamente, las incontables columnas que desordenadamente soportan el techo rectangular de la capilla están concebidas a partir de esta analogía: un grupo de filamentos que, cuando están encendidos con la corriente adecuada, iluminan las vidas terrenas con un rayo de luz divina.

  • Plano 1
  • Plano 2

El edificio está concebido como una estructura ligera, casi efímera, que se hace accesible todo el tiempo y para todos; la capilla disuelve sus fronteras para impregnarse del contexto inmediato y aprovechar la transparencia para convertirse en un objeto difícil de idealizar. La forma geométrica de la capilla se define a partir de las proporciones del lago y la relación visual escalonada que debe de existir entre la cruz que se yergue sobre el agua, el altar y las bancas que ocupan la nave. La capilla flota dentro del lago circundada por una fuente perimetral que genera una transición entre el exterior y el interior y que permite reforzar la idea de un volumen abierto pero protegido de las variaciones auditivas y climáticas del exterior.

La vegetación que la rodea es un componente fundamental para lograr un contraste equilibrado entre lo natural y lo hecho por el hombre, y pone de manifiesto su misión elemental de mantener el balance entre el mundo físico y el espiritual.

Capilla del Lago (2010)
  • Ubicación: Zamora (Michoacán, México).
  • Área de construcción: 348.21 m2
  • Diseño: Arquitecto Paolino Di Vece.
  • Colaboradores: Luis Enrique Reynoso Barba, Yasser Salomón Espinosa, Ricardo Maciel Sánchez.
  • Ingeniero estructural: Miguel Ángel Flores.
  • Iluminación: Francisco Rojas.
  • Paisajismo: Cony Lupercio.
Edición de textos: Carmen Ortega

Fotos: Jorge Silva