Colando el clóset de Luna Colada

Michele Jiménez nos da un tour por el armario de las Luna Colada y nos revela los detalles gracias a los cuales mantienen organizado ese espacio. Luna Colada es un espacio virtual donde Michele y Crystal Jiménez Vicens comparten sus ideas y su estilo de vida a través de las redes sociales para inspirar, dar a conocer y compartir lo que les gusta, no necesariamente en el área de la moda.

Michele y Crystal Jiménez Vicens forman parte de una pequeña empresa familiar que maneja las tiendas Luna de Crystal y Moonwalk, la primera dedicada a la venta de bisutería fina y la segunda a la venta de zapatos y carteras de lujo. “Siempre hemos creído en dar a conocer nuestra mercancía a través de nosotras mismas, creemos que la mejor forma de mercadear nuestro producto es usándolo. De esa premisa surge el proyecto Luna Colada. El nombre deriva de una fijación con la luna que siempre ha tenido su madre, Carmen Vicens, lo que estableció una especie de marca.”

En el fondo, una gran ventana baña de luz natural el espacio y brinda impresionantes vistas. Debajo de la ventana, una gran cajonera blanca sirve a su vez como coqueta o espacio de apoyo para maquillajes, perfumes, etc. Las esquinas se aprovechan con estanterías para almacenar una miscelánea de objetos: sombreros, carteras y todo tipo de recuerdos.

El armario tiene un estilo romántico, característico de sus dueñas, en el que predominan los muebles de color blanco y las superficies de espejos que dejan todo el protagonismo a las prendas de vestir, ropa, zapatos y accesorios, que se encargan de dar vida y color al lugar. Es un clóset lleno de sorpresas y detalles, al igual que las Luna Colada.

¿Cual es tu relación con el mundo de la moda y los accesorios?
Soy compradora de la mercancía de las tiendas, por eso mantengo una relación muy cercana con la moda. Trato de mantener un estilo en el lenguaje de la mercancía sin permitir que las marcas compitan entre sí. Siempre me ha gustado la moda.

N2. ¿Cómo funciona el clóset?
MJ. Para desarrollar nuestro “clóset colado” tomamos un espacio con mucha luz natural que originalmente no estaba destinado a esa función. Nuestro vestiaire es un espacio que te invita a disfrutar el proceso de vestirse. Trato de dividir la cosas por tipo de artículo y por ocasión. Eso facilita el proceso de elección y lo hace más eficiente.El espacio debe ser un facilitador del proceso.

N2. ¿Existe el clóset ideal? ¿Hay alguna referencia real del clóset de tus sueños?
MJ. Mi clóset ideal tiene que tener espacio para los accesorios. Los zapatos y los accesorios son las piezas que te cambian y actualizan el look, son los que te convierten una ropa básica en algo especial. Por eso deben estar a la vista.

N2. ¿Quien estuvo a cargo del diseño? Háblanos un poco de ese proceso de creación.
MJ. Siempre supimos lo que queríamos. Claro que trabajar con una especialista que sepa las dimensiones de cada elemento y el espacio óptimo para las diferentes áreas es vital. Saber la altura de los estantes para los zapatos, la profundidad correcta de los cajones y demás tecnicidades son las que permiten que un clóset funcione. La responsable de trabajar nuestro clóset fue Josefina Delgado, especialista en organización de clósets, cocinas y áreas de despensa. El resultado técnico y estético fue excelente.

N2. ¿Como es un día normal en el clóset de Luna Colada?
MJ. Planeo mi día en base a las actividades que tengo y salgo preparada para poder asistir a diferentes eventos en un mismo día. Cuando salgo de casa no regreso a cambiarme. Chequeo mi agenda y organizo mi día, con eso en mente decido lo que me voy a poner y, en caso de tener algún evento extra, llevo algún accesorio o cambio de zapato para añadir formalidad al atuendo. También tengo en cuenta el clima para estar preparada y cómoda a lo largo del día.

La mujer de hoy en día está muy ocupada, tiene muchas cosas que hacer y, mientras más agradable e integrado sea el espacio donde se prepara, más fácil se le hace todo.

Toda mujer que tenga espacio debe ubicar la famosa coqueta. Mi abuela tenía un área con su tocador, y ahí se maquillaba y se peinaba. Lo hacía todo ahí. Hoy en día los espacios son mucho más pequeños y permiten menos comodidades, pero creo que uno debe acondicionar el área en la que uno se arregla.