Postales del espacio en Milot

Postales del espacio en Milot: Cruzar la frontera domínico-haitiana en busca de espacios donde apreciar la calidez, la historia y la cultura haitiana y conocer el país vecino fue la motivación para emprender un recorrido por Cabo Haitiano, Labadee y Milot, donde se encuentra el parque nacional histórico de las ruinas del Palacio de Sans Souci, la citadelle Laferrière y de Ramiers, conjunto del patrimonio cultural y arquitectónico haitiano declarado patrimonio mundial por la Unesco en 1982.

 

El tap-tap es el transporte público por excelencia de las ciudades haitianas: una camioneta pequeña muy pintoresca, con la parte trasera cubierta y en la cual nos subimos alrededor de 17 personas al estilo “súbase como pueda”, junto con gallinas, huevos, sacos de arroz, bidones de gasolina y cualquier otro producto que uno pueda imaginar.

Aproximadamente treinta minutos después, luego de incontables paradas en la carretera y de discutir en español y créole por la conducta temeraria del conductor, llegamos a Milot. Milot puede resumirse en una calle larga que termina en una curiosa iglesia, antesala de ruinas y fortalezas. Esta calle llena de casitas con calados de gran belleza en la sencillez de las fachadas, algunas conservadas y muchas ya sustituidas por el bloque de hormigón, nos acoge entre motores y gente que interactúan en esta vía, eje principal de la comunidad.

La curiosa catedral de Milot, construida en 1804, es una edificación sencilla pero atractiva. De planta circular, contiene una mezcla de estilos que la convierten en un objeto bastante extraño. Termina en una cubierta oscura en forma de domo y coronada por la tradicional cruz católica.

Llama la atención que la puerta pintada de azul cielo está enmarcada por figuras geométricas de rombos.

Justo al lado y un poco más alto se encuentran las ruinas del Palacio de Sans Souci. Fue construido entre 1810 y 1813 por Henri Cristophe, quien en su tiranía como rey autoproclamado de Haití construyó unos nueve palacios más, siendo Sans Souci el más importante e impresionante.

Para cualquiera, la citadelle Laferrière puede parecer tan irreal como un cuento de hadas. ¿A quién se le ocurre construir a principios del siglo XIX una fortaleza en el tope de las montañas más altas de Haití, con el pretexto de proteger la soberanía de la nación ante una posible invasión francesa que nunca se hizo realidad? Esta fue la razón de construir la citadelle, y la idea se le ocurrió al mismo Cristophe.

Esta fortaleza de 10,000 metros cuadrados y emplazada a más de 900 metros de altura se construyó entre los años 1805 y 1820. En el extremo sur aparecen las ruinas de Ramiers, edificio que completa el parque nacional histórico y que estaba destinado a la protección del punto más vulnerable de la citadelle.

La citadelle es la fortaleza más grande de América, no es extraño que para su construcción se necesitaran veinte mil hombres. El parque nacional histórico del Palacio de Sans Souci, la citadelle y Ramiers son una de las pocas áreas protegidas de Haití, sus edificaciones están entre las primeras que se construyeron luego de la independencia haitiana. La Unesco las declaró símbolos universales de la libertad por ser las primeras edificaciones construidas por esclavos negros que habían conquistado su emancipación.