La construcción física y humana de La Nueva Barquita

El proyecto consistió en el diseño y construcción de una urbanización integral de aproximadamente 52 hectáreas ubicada en la margen norte del río Ozama, en Santo Domingo Norte, e incluyó la recuperación del hábitat ribereño de un área de 12 hectáreas en el sector de La Barquita, en Santo Domingo Este, lugar donde vivían las familias a reubicar; ambas zonas son de alto riesgo de inundaciones y deslizamiento de tierra.

La Nueva Barquita es una respuesta técnica a un problema de carácter social.

El proyecto para la readecuación de La Barquita forma parte integral de un plan de sostenibilidad de manejo del río Ozama que enlazará varios municipios del Gran Santo Domingo. El proyecto se plantea como experiencia piloto inicial para actuaciones urbanas integrales que estén enmarcadas en el rescate de zonas fluviales dañadas ambientalmente en todo el territorio dominicano; de igual forma, la influencia legal de este proceso tiene un alcance nacional ya que promueve en la legislación nacional nuevas figuras como el padrón municipal y la ley de barrios.

La Nueva Barquita es un complejo urbano integral compuesto por infraestructuras, instalaciones, equipamientos y parámetros administrativos que traducen lo soñado en una realidad jurídica de vivienda digna, cohesión social y ciudad repetible. Como conjunto habitacional, establece unos parámetros de producción de suelo urbano con infraestructuras físicas y sociales de alta calidad, donde vivirán familias trasladadas desde zonas de inundación y deslizamientos de tierra.

Descripción del proyecto
Edificios habitacionales (inversión: 2,400 millones de pesos). El conjunto cuenta con un total de 1,782 unidades habitacionales de 68 a 76 metros cuadrados y 108 locales comerciales distribuidos en 112 edificios habitacionales y de uso mixto (comercio y vivienda). Los apartamentos cuentan con balcón, salón comedor, cocina, área de lavado, despensa, closet de ropa blanca y tres habitaciones. El uso del color en los diferentes lotes rompe la monotonía y está inspirado en la arquitectura popular con el fin de acercarse a la paleta de colores que maneja actualmente el barrio La Barquita.

Espacios públicos: calles, aceras, plazas y parques (inversión: 97 millones de pesos). Una prioridad del proyecto fue producir espacios de calidad, áreas de recreo y equipamientos urbanos adecuados para todas las edades, envejecientes, niños y personas con discapacidad. El soterramiento de las infraestructuras eléctricas y fibra contribuyó a este objetivo. El proyecto cuenta con un anfiteatro (con el río Ozama como fondo) con capacidad para 1,500 personas.

Paisajismo (inversión: 27 millones de pesos). El diseño paisajístico tuvo como objetivo crear áreas de sombra, reducir las islas de calor, proporcionar áreas de esparcimiento y ofrecer hábitat a la fauna (mariposas y zumbadores). Para el arbolado urbano se seleccionaron especies nativas y de rápido crecimiento (herbáceas y árboles ornamentales, medicinales y frutales) que fuesen de bajo mantenimiento y apropiadas para contextos urbanos, además de ser atractivas.

Equipamientos deportivos (inversión: 169 millones de pesos). El proyecto cuenta con un circuito peatonal (deportivo) de 7.6 kilómetros, una ciclovía de 3 kilómetros y un kilómetro de bicicross, una cancha de fútbol sala, cinco canchas de basketball y un campo de béisbol.

Equipamiento social. En cuanto a equipamiento, el proyecto está dotado con: un salón multiusos; tres centros comunitarios de atención a la infancia: un centro de atención integral a la primera infancia (CAIPI), con capacidad para 240 niños, y dos centros de atención a la infancia y a la familia (CAFI), que abarcan una población de 320 niños; una iglesia con capacidad para 500 personas y casa curial, entre otras facilidades.

Infraestructura. Los sistemas de infraestructura se concibieron para ser duraderos y eficientes, y reducir los gastos de mantenimiento.

Acueducto y almacenamiento de agua potable (inversión: 78 millones de pesos). Tanque vitrificado de almacenamiento con capacidad de 4,600 metros cúbicos, alimentado por una batería de tres pozos y que descarga por gravedad al acueducto del proyecto.

Alcantarillado (inversión: 220 millones de pesos). El proyecto posee tres circuitos de alcantarillado. Las aguas residuales son tratadas a través de tres depuradoras de fitodepuración, un sistema de depuración totalmente natural que aprovecha la cualidad purificadora de diferentes tipos de plantas macrófitas (acuáticas y semiacuáticas), con una elevada capacidad para transferir oxígeno al agua.

Sistema eléctrico (inversión: 131 millones de pesos). Consta de cableado subterráneo, alumbrado con lámparas de bajo consumo, sistema de telecomunicaciones, cámaras de seguridad y sistema 911.

Conectividad. Una nueva vía de cuatro carriles (dos por sentido, con cicloruta) construida por el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones conecta el sector con la estación de metro Gregorio Gilbert, a una distancia de 2.4 kilómetros y un tiempo aproximado de recorrido de cinco minutos. Después de estudiar varias opciones, se optó por desarrollar un sistema de cable aéreo para salvar dos veces el río a un menor costo.

Construcción humana y desarrollo integral
Para construir este proyecto desde la comunidad, con el criterio de lograr un desarrollo integral, fue necesario implementar un proceso de educación para sus habitantes basado en la definición de un programa de formación ciudadana a través del cual estos adquirieran las habilidades sociales necesarias para la realidad que afrontarían en el nuevo hábitat.

El proceso abarcó cuatro fases: investigación, diseño, ejecución y mudanza.

Investigación: conocer La Barquita. La Barquita es uno de los puntos de mayor vulnerabilidad dentro de la cuenca del Ozama y el área metropolitana. El sector es un ejemplo de las tensiones y desequilibrios derivados de la densidad poblacional y los verdes urbanos no planificados. Esta realidad fue entendida por el equipo desde un principio como un gran potencial para la cohesión social y el trabajo.

En todo el proceso, un equipo especializado se ocupó de mantener actualizado el padrón, de forma que se contara con la información necesaria para la toma de decisiones en los distintos pasos del proyecto.

Diseño: metodología participativa. En esta etapa se formuló la implementación de un sistema de convivencia basado en buenos hábitos y en valores. Este contenido base se retroalimenta en su ejecución misma y por los hitos de construcción física del proyecto: caracterización de las unidades habitacionales, usos de suelo, infraestructura, espacios públicos y aspectos que definen temas de ordenamiento urbano.

Ejecución: la transformación. Cada dinámica, antes de hacerse masiva para todas las familias, debió superar una experiencia piloto, la cual se comunicaba y validaba con todo el equipo, concretando protocolos, contenidos, herramientas propias de cada proceso, tiempos y modalidad de medición posterior.

Mudanza: acompañamiento. Se realizó un acto bajo presencia de notario público en el cual se presentó el padrón fotográfico (con los datos y fotos de las familias a ser trasladadas), a fin de validar con los líderes comunitarios el cumplimiento de los criterios establecidos. El traslado se planificó de manera integral con las diferentes instituciones (compañía de electricidad, transporte, etc.) para garantizar la seguridad y la fluidez necesarias.

El patronato La Nueva Barquita
El problema de proyectos similares –tanto local como internacionalmente– ha sido la discontinuidad de la administración de los mismos. Para responder a esta problemática se diseñó una estructura de gestión territorial comunitaria: el patronato La Nueva Barquita, que administrará las infraestructuras con el fin de garantizar la sostenibilidad física, social y económica del proyecto. Para garantizar el patrimonio familiar que recibe hoy La Nueva Barquita, se ha establecido la figura de contrato de comodato: luego de 10 años, las unidades habitacionales pasarán a ser bien de familia. Estas viviendas no se pueden vender, ni destruir, ni subarrendar.

  • Parque Ecológico La Barquita
  • Planta y Créditos
  • Planta
  • Teleferico
  • Ubicación
La Nueva Barquita (2016)
  • Ubicación: La Javilla, Sabana Perdida
  • Terreno: 52 ha
  • Población: 1,400 familias (6,000 habitantes)
  • Coordinación y ejecución: Unidad Ejecutora para la Readecuación de La Barquita y Entornos (URBE)
  • Director general: José Miguel González Cuadra
  • Institución: Presidencia de la República, Ministerio Administrativo de la Presidencia
  • Plan maestro: Inconserca, Esteban González; Arquitectos: Plácido Piña, Alejandro Matos, Patricia Cuevas, Neiquel Filpo; Ingenieros: Fabién Maríñez, Omar Guzmán, Calle La Javilla: Ministerio de Obras Publicas y Comunicaciones (MOPC); Odebrech, Av. La Nueva Barquita: Ing. Fabién Maríñez; Constructora J. López; MOPC, Odebrech
  • Movimiento de tierras: Ing. Fabién Maríñez; Ing. Omar Guzmán; Oliver Martínez; Constructora J. López
  • Tanque vitrificado: Integra, Carlos Báez; Ingeniería Civil y Ambiental (ICA), Sobeida Perdomo
  • Consultor Sanitario: Ing. Magda Duarte, VD y Asociados
  • Consultor Seguridad: Máximo Mercedes, Optimsol
  • Ingenieros de obra: Mayelin Cabral, René de Castro
  • Plantas de tratamiento: Aqua, Daniel Calvillo; Integra, Carlos Báez; Ing. Omar Guzmán
  • Arbolado urbano: Marianna Szabo
  • Plazas, parques e instalaciones deportivas: Marianna Szabo
  • Arbolado urbano: Equipo URBE: Agustín Balbi, Emil Rodríguez, Ibsen García, Jesús Díaz, Marianna Szabo, Millet Juan, Neiquel Filpo, Oliver Martínez, Paola Terrero, Patricia Cuevas, Rocío Vidal
  • Plaza San Francisco de Asís: Arq. Ibsen García, Arq. Jesús Díaz, Arq. Patricia Cuevas, Arq. Ricardo Brito
  • Diseño eléctrico: Inconserca; Ing. Ernesto García
  • Diseño hidrosanitario: Integra, Carlos Báez
  • Iluminación: Arq. Neiquel Filpo, Ing. Ernesto García
  • Multiuso, destacamento policial y centro Progresando: Arq. Millet Juan; Arq. Patricia Cuevas
  • Estancia infantil: Arq. Jordi Masalles
  • Centro de día: arquitectos Ibsen García, Jesús Díaz, Neiquel Filpo
  • Anfiteatro: arquitectas Ibsen García, Patricia Cuevas; Ing. Agustín Balbi
  • Liceo y centro de diagnóstico: Oficina de Ingenieros Supervisores de Obras del Estado (OISOE)
  • Polideportivo: Arq. Millet Juan, Arq. Neiquel Filpo
  • Parroquia San Francisco de Asís: Arq. Ibsen García, Arq. Patricia Cuevas; Covalpa, Juana Ovalle, Nivio Caamaño
  • Edificios habitacionales: Inconserca, Esteban González; equipo URBE (Ibsen García, Millet Juan, Neiquel Filpo, Patricia Cuevas, Rocío Vidal)
  • Terminaciones generales: Arq. Neiquel Filpo

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