Residencia T

En este proyecto de interiores se priorizaron las terminaciones y acabados arquitectónicos sobre los elementos puramente decorativos para obtener un resultado atemporal.

La fluidez e integración espacial es un elemento fundamental del diseño de esta vivienda compuesta por ambientes elegantes y mucha personalidad, en los que se destaca la monocromía, con sutiles acentos de colores, texturas y mezcla de materiales. La integración de obras de arte dominicanas e internacionales ofrece un deleite visual en cada uno de los espacios.

El apartamento que ocupa el piso completo responde a una configuración tradicional: las áreas sociales conformadas por recepción, sala, comedor, estudio y terraza; las áreas de servicio con cocina fría y caliente, y un área de lavado bastante amplia; y las áreas íntimas, compuestas por el dormitorio principal, dos dormitorios secundarios y dos salas de estar familiar, una de ellas dedicada a los niños.

Los elementos decorativos utilizados son de líneas simples y se conjugan con las soluciones arquitectónicas para reforzar la estética propuesta.

La casa está completamente automatizada, tanto los sistemas de iluminación y acústica como las cortinas. El acceso se realiza a través del vestíbulo del ascensor, un espacio de transición que se concibió como una pequeña galería de arte que poco a poco se irá llenando de obras. Los dueños se esforzaron en coleccionar obras buenas y de producción local, y así podemos ver piezas de Raquel Paiewonsky, Limber Vilorio, Quisqueya Henríquez y Claudio Gallina, entre otros.

El elemento protagónico de la sala es una pieza de mármol de gran formato colocada sobre la pared de fondo, la cual está revestida de paneles ranurados de MDF hidrófugo. El mobiliario, discreto en cuanto a formas y dimensiones, compensa el amplio espacio y lo hace fluido.

Los muebles empotrados se mimetizan hábilmente con las paredes y pasan de una estantería a un bar según la necesidad.

En el balcón se enfrentaron varios retos, el primero fue una columna que dividía el espacio y se decidió integrarla como elemento escultórico. Se trabajó una estructura de hierro alrededor de la columna y se colocaron maceteros con plantas de fácil mantenimiento, lo que contribuyó a revalorizar el espacio.

En el comedor se utilizó una mesa con tope de mármol; el área se destaca con un acento de color diferente a las demás, un dorado rosado en las lámparas de techo que hace juego armónico con un espectacular cuadro de Quisqueya Henríquez.

La cocina cuenta con muebles modulares de color topo y los revestimientos de pared son planchas de Silestone blanco.
En el medio baño se destaca el panel perforado de Krion, un material similar a la piedra natural, diseñado a la medida y colocado frente a una ventana existente; este panel sirvió para ocultar la vista y al mismo tiempo mantener la entrada de luz natural.

Un estar familiar sirve de enlace entre el área social y las habitaciones. Este espacio se concibió como un área muy personal, con muebles de líneas muy suaves y colores lilas que le dan un carácter muy femenino y sutil al conjunto. Las paredes están revestidas con papel de texturas muy discretas.

Conectado con esta sala está el estar de los niños, muy acogedor, en el que predominan los colores alegres con los cuales se identifican tanto niños y niñas. Para los accesorios de decoración se seleccionaron diseños un poco más joviales y menos formales.

En la habitación del niño se utilizaron colores positivos en las estanterías, pero con la ventaja de que pueden ser pintados en un futuro; mientras que para la habitación de la niña se optó por colores neutros, sin una temática específica, casi atemporales, para darle permanencia en el tiempo.

En la habitación principal, la pared más larga se forró con paneles laminados, con un mobiliario un poco más sobrio, pero elegante. El uso de cortinas con visillos se repite, y armonizan con el diseño moderno de la lámpara de techo.
“Decididamente, este trabajo de diseño de interiores cumplió con los requisitos fundamentales del encargo, expresó el sentido de buen gusto y la calidad de terminación y elegancia al más alto nivel, y cumplió con el deseo de los propietarios de tener la casa de toda la vida, atemporal y moderna”, comenta satisfecha la diseñadora Michelle Urtecho.

  • Planta arquitectónica
Residencia Tribeca (2020)
  • Diseño de interiores y decoración: Michelle Urtecho, Michelle Urtecho y Asociados
  • Colaboradores: Arq. Suanny Alcequiez, Arq. Cristina Vélez y Arq. Laura Hasbun
  • Diseño de iluminación: Michelle Urtecho y Asociados y Stereotek
  • Diseño acústico: Stereotek
  • Diseño paisajístico: Massiel Mejía
  • Diseño arquitectónico: Selman y Asociados
  • Consultor estructural: Ing. Luis Abbott
  • Consultor sanitario: Ing. Rafael Dionicio Ramírez
  • Consultor eléctrico: Ing. Iván Joa Morales
  • Sistemas de a/a: Grupo MPG
  • Contratista general: Constructora Aybar Casasnovas
  • Supervisión: Arq. Amaury Nicasio, Arq. Jennifer Espinal, Ing. José Mota, Arq. Rosa Jiménez
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