The St. Regis Cap Cana Resort es parte de una de las marcas más exclusivas y reconocidas de la hotelería mundial. Se emplaza en un privilegiado entorno rodeado por el campo de golf Punta Espada y el mar Caribe.
Desde esta ubicación excepcional redefine el lujo tropical contemporáneo. Su arquitectura emerge del paisaje inspirada en las líneas, curvas y niveles del terreno, una geometría en dogleg que define su volumetría.
Sus interiores ofrecen una experiencia sensorial a través de la calidad espacial, la materialidad y el paisajismo, donde el paisaje, el arte y la tradición dominicana dialogan con la elegancia de la marca y se apoyan en alianzas estratégicas con proveedores locales. Reconocido con tres premios internacionales a la excelencia en hospitalidad, arquitectura y diseño de experiencias, el conjunto reafirma una identidad elegante y auténticamente caribeña.

El destino de Punta Cana cuenta con doscientas nuevas habitaciones de lujo en su oferta hotelera a partir de mayo del 2025, de la mundialmente reconocida marca The St. Regis. Su propuesta de arquitectura tropical crea un conjunto de espacios que exaltan los cinco sentidos e integran la luz caribeña, la textura de los materiales naturales, las vistas hacia el paisaje autóctono, la musicalidad del agua en diferentes formas, y una delicada selección de aromas que acompañan al visitante en sus recorridos.

La composición irregular del terreno presentó un reto para desarrollar el diseño arquitectónico. La solución integra niveles escalonados, curvas pronunciadas (que dan lugar a una geometría en dogleg)y giros estratégicos con espectaculares vistas al privilegiado entorno: el mar Caribe y sus acantilados, y el campo de golf Punta Espada (diseñado por Jack Nicklaus). Se logra así una arquitectura que se mimetiza con la topografía natural a través de volúmenes curvos aterrazados con techos verdes. Esta volumetría privilegia la horizontalidad y la apertura visual al incorporar jardines interiores, atrios, tragaluces y espejos de agua que adentran al huésped en la naturaleza y el movimiento, y diluyen la frontera entre interior y exterior.
Cada gesto arquitectónico se concibe para captar la luz cambiante del día y enmarcar el paisaje del lugar. La selección de la paleta cromática inspirada en los tonos del mar, la vegetación, el coral, la arena y la madera, crea una continuidad visual con una propuesta estética cálida y contemporánea.

Al adentrarnos en las instalaciones y pasar la recepción, nos recibe un atrio de cinco niveles de altura inspirado en un cenote, con una cascada que comienza en un tragaluz. En el centro se encuentran las «escaleras danzantes», una escalinata escultórica que conecta verticalmente los espacios insignia de la marca. Este espacio, el restaurante de especialidad con vistas únicas al farallón y el spa con terrazas exteriores con vista al mar conforman una narrativa espacial que sorprende con cada transición. Los cambios de nivel permiten configurar miradores constantes y rutas abiertas al clima tropical.

Alojamientos
El The St. Regis Cap Cana consta de 200 habitaciones de hotel y 70 residencias (162 dormitorios) distribuidas en siete niveles. Las suites con acceso directo al agua constituyen una de las tipologías más distintivas. Concebidas como pabellones privados, estas habitaciones se extienden hacia piscinas espejo entre los jardines. La privacidad se controla mediante jardines perimetrales y pasarelas que garantizan un equilibrio perfecto entre apertura y protección visual. El baño es de gran amplitud y se concibe casi como un spa personal. Los dormitorios son generosos y se abren a un baño de concepto abierto, donde una imponente bañera resulta protagonista. Los azulejos acentuados a medida y la iluminación en capas evocan la rica herencia de la isla y aportan profundidad cultural al ritual del baño. El cabecero dibuja una línea de horizonte, no metafóricamente, sino arquitectónicamente, un sutil homenaje al infinito encuentro del mar y el cielo. Incluso la funcionalidad se cuida con disciplina de diseño: un minibar a medida y un carrito de cócteles están listos para los rituales del atardecer, y combinan funcionalidad con estilo. Tanto por dentro como por fuera, la habitación es un estudio de comodidad: áreas de estar, vistas enmarcadas y materiales que invitan al tacto.

Instalaciones
La firma The St. Regis lleva consigo los Signature Spaces o espacios emblemáticos, y la firma Acebal Canney junto con las interioristas Alexandra Guzmán de AG Interiores y Tatiana Sheveleva de Chapi Design los reinterpretan con elegancia y un lenguaje propio que los trae al ambiente tropical de Cap Cana. Es así como The St. Regis Cap Cana presenta nueve propuestas gastronómicas, cada una concebida no sólo como restaurante sino como espacio arquitectónico con identidad propia. Cada uno de estos espacios combina arquitectura, interiorismo y paisaje para crear experiencias gastronómicas que capturan el espíritu del Caribe.

Paisajismo
El paisajismo del The St. Regis Cap Cana merece mención especial por su fidelidad al ecosistema nativo. El paisaje constituye un sistema ecológico integral que protege la biodiversidad y potencia la experiencia del huésped. Entre las especies utilizadas se destacan el Cocos nucífera como planta que unifica el proyecto y el entorno, las palmas Livistona chinensis, Bismarckia y Coccothrinax argentea, y plantas altas como ceibas, arrayanes, uvas de playa, grigrís, almendros y robles que estructuran y escalan el proyecto paisajístico.
Estas plantas están cuidadosamente distribuidas y generan frescura y sombra en senderos y patios interiores. Además, las trinitarias, philodendrons, clusias, mangles, helechos, gingers, lirios de mar, agaves y plantas melíferas acompañan, dan textura y aportan al ambiente tropical. Los espejos de agua, estanques y piscinas serpenteantes contribuyen a refrescar las áreas comunes, reflejan la luz y crean un microclima agradable que conecta con la playa de Punta Majagua, punto focal de todo el proyecto. El paisajismo se integra a la arquitectura mediante patios interiores, jardines privados en las habitaciones y corredores exteriores que funcionan como umbrales vegetales.
Para cumplir con los requerimientos técnicos —dada la apertura del conjunto, resultado de la ausencia de fachadas posteriores y medianeras, así como de la presencia de miradores constantes y recorridos abiertos— se diseñaron corredores subterráneos, patios técnicos ocultos y circulaciones diferenciadas para garantizar una operación impecable y libre de impactos para el huésped.
El The St. Regis Cap Cana se consolida como un referente del lujo contemporáneo en el Caribe, no solo por su arquitectura refinada, sino por su capacidad de transformar los espacios en experiencias sensoriales totales. La integración de materiales nobles, artesanía local, arte dominicano, gastronomía de alto nivel y paisajismo nativo da como resultado un hotel profundamente conectado con su lugar. Es un proyecto en el que la marca internacional se encuentra con la cultura dominicana, no para suavizarla, sino para homenajearla. Y ese encuentro, cuidadoso, elegante, respetuoso, convierte al The St. Regis Cap Cana en una obra arquitectónica que lleva el sello del Caribe al mundo.
Interiorismo
El interiorismo del The St. Regis Cap Cana se concibe como una extensión sensible del paisaje y de la arquitectura, pero también como un territorio propio donde se construyen identidad, atmósfera y memoria. Desde el inicio, el diseño interior se apoya en dos lenguajes claramente definidos: por un lado, referencias directas a la arquitectura vernácula y a la cultura dominicana —materiales, patrones y gestos artesanales— reinterpretadas desde una mirada contemporánea; y, por otro, un lenguaje más depurado y abstracto que organiza los espacios mediante líneas, composiciones geométricas y una paleta cuidadosamente controlada.

Como explica Alexandra Guzmán de AG Interiores, el proyecto se estructuró desde la idea de “crear espacios elegantes, pero nunca rígidos; refinados, pero siempre acogedores”. Esta premisa atraviesa todo el interiorismo y se traduce en ambientes donde el lujo no se expresa desde el exceso, sino desde la calidad del detalle, la precisión de la selección de materiales y la construcción de una experiencia emocional cercana al usuario, en coherencia con aquello que distingue a la cadena The St. Regis: hacer sentir a sus huéspedes como si estuvieran en su propia casa. El objetivo no es impresionar de manera inmediata, sino construir espacios donde se perciba una atmósfera elegante y reposada que acompañe al huésped durante toda su estancia.
Uno de los hilos conductores del proyecto es la relación constante entre interior y exterior. Grandes ventanales, pasarelas abiertas y vistas cruzadas incorporan el paisaje como un componente activo del diseño interior. A partir de una paleta base de tonos claros y armónicos, común a todo el resort, cada espacio adquiere su propia identidad según su función y grado de representatividad, esto evita la repetición sin romper la coherencia general.
Los salones de mayor relevancia están revestidos con materiales más preciados, que aportan notoriedad y elegancia, mientras que los recursos decorativos adquieren una dimensión casi escenográfica, con atmósferas envolventes en las que la imaginación y la fantasía encuentran lugar. En contraste, las áreas más relajadas y en contacto directo con el exterior se abordan con un lenguaje más sereno, con una uniformidad cromática que refuerza la sensación de calma, mientras que en puntos focales se introducen acentos de color que aportan dinamismo.
La materialidad juega un papel central en esta construcción. El proyecto prioriza materiales locales y naturales, seleccionados tanto por su valor estético como por su desempeño frente al clima caribeño y al uso intensivo propio de la tipología hotelera. La piedra coralina está presente en múltiples espacios y aporta solidez, textura y una conexión directa con el Caribe. Las maderas tropicales, trabajadas con precisión en proporciones y tramos específicos, introducen calidez y ritmo y enriquecen los ambientes.
Un elemento transversal en todos los espacios son las alfombras. Sus diseños están inspirados en el movimiento de las olas, incorporan color y dinamismo y, de manera sutil, evocan el ritmo y el folclore dominicano. En ellas se introduce, desde una lectura abstracta, uno de los símbolos culturales más significativos del proyecto: la muñeca dominicana sin rostro. Más allá de su presencia explícita en el mural del The St. Regis Bar, este ícono se integra conceptualmente en patrones, texturas y gestos gráficos que recorren el interiorismo y aluden a temas de identidad, mestizaje y pertenencia.
La dimensión artística del proyecto refuerza esta narrativa. Siguiendo la tradición de la marca The St. Regis de integrar colecciones de arte propias, se desarrolló una curaduría específica para el complejo. El proceso fue iniciado en 2021 e integró a la curadora Paula Gómez Jorge junto con AG Interiores y Chapi Design para la selección de artistas y obras. A partir de una investigación sobre los imaginarios culturales caribeños y un diálogo constante con creadores de distintas generaciones, se construyó una propuesta curatorial sólida y coherente, evaluada y enriquecida posteriormente por el grupo internacional de diseño de The St. Regis. Cada obra revela capas esenciales de nuestra identidad y dialoga con el mestizaje cultural de la isla, lo territorial, la espiritualidad, la materialidad y la complejidad de nuestra historia. De igual manera, el hotel apoya proyectos de moda dominicana, promueve cerámica y tejidos tradicionales, e incorpora elementos que muestran la diversidad creativa del país.
El equilibrio entre vocación de resort y lujo contemporáneo constituye otro de los logros del proyecto. El interiorismo evita caer en una estética excesivamente formal o distante al apostar por un lujo vivido con comodidad y cercanía. “La idea era que los usuarios no solo admiren el diseño, sino que se sientan identificados con lo que los rodea”, señala Guzmán.
Además de exigir una intervención respetuosa del emplazamiento —rodeado por el mar Caribe y el majestuoso campo de golf Punta Espada—, el carácter mixto del desarrollo, que integra hotel y residencias, supuso un desafío adicional. La coexistencia de ambos programas demandó un ejercicio constante de criterio y sensibilidad para cumplir con los estrictos estándares internacionales de la cadena sin renunciar a una identidad dominicana auténtica. El resultado es un interiorismo que no solo acompaña a la arquitectura, sino que amplía su alcance, y consolida al The St. Regis Cap Cana como una propuesta que eleva el estándar del diseño interior hotelero de la República Dominicana y abre nuevas posibilidades para su evolución futura.
Para la interiorista Alexandra Guzmán, el proyecto del The St. Regis Hotel & Residences nació en el atrevimiento y cita una frase de Goethe que define el espíritu del equipo: “Sea lo que sea que puedas hacer, o sueñes que puedas hacer, comienza. El atrevimiento tiene genio, poder y magia”. Con esa premisa asumió un desafío ambicioso, aceptando riesgos conscientes para definir la iniciativa, concebir su desarrollo y llevarla a cabo con coherencia y convicción.
Este proyecto ha recibido tres prestigiosos galardones internacionales que reconocen la excelencia en hospitalidad, arquitectura y diseño de experiencias:
- BLT Built Design Awards 2025: categoría diseño arquitectónico y hospitalidad
- International Property Awards 2025: categoría arquitectura de hotel
- AHEAD Awards 2025: categoría Event Spaces, reconocida por su innovación en espacios multifuncionales de hotel
THE ST. REGIS CAP CANA RESORT (2025)
Dirección Punta Espada, Cap Cana. Área de lote 64,906 m². Promotor Campagna Ricart y Asociados y Pioneer Investment Funds. Diseño arquitectónico Arq. Alejandro Acebal, Acebal Canney Arquitectos y Asociados. Colaboradores Laura Leger, Jessy Tatis, Vicky Pérez Mirambeaux, Stefany Taron, Lourdes Montes de Oca, Vanessa Heredia, Pamela Polanco, Leonor Cordero, María Andreína Pérez, Nathaly Araujo y Silvia Caradonna. Diseño y arquitectura de interior Chapi Design y AG Interiores, Alexandra Guzmán. Colaboradores María Elena Liriano, Liliana Ortiz, María Laura Báez, Paola Méndez, y Marlene Quiñones. Paisajismo Estudio PWP. Diseño de iluminación Inverse Lighting. Diseño gráfico Grupo Regio. Estructural Ing. Reginald García. Eléctrico Conelca. Sanitario Piarcon. Sistemas de a/a Cemca. Contratista general Campagna Ricart y Asociados. Colaboradores Ejecución Dino Campagna, Julio Bobadilla, Gianmarco Campagna, Ana Almonte, Starling Morel, Asael Muñoz, Aldo Boyá, Pedro Fernández, Laura Pérez, María Elena Liriano y Liliana Ortiz. Supervisión TLDI.






