El paisajismo de Hernán Espínola: una abstracción japonesa en Jarabacoa

Este artículo narra y documenta los extraordinarios resultados obtenidos por un propietario completamente ajeno al paisajismo que decide estudiar y construir su propio jardín. Gracias a una motivación muy personal, Hernán Espínola aplica acertadamente los principios de los jardines japoneses a este jardín tropical.

“El jardín es un lugar espiritual especial en el cual la mente habita.” Shunmyo Masuno, monje budista y el paisajista japonés vivo más reconocido

El matrimonio de Isabel Roques de Espínola y Hernán Espínola, a quién todos conocen como Nanchú, había comprado trece tareas en las proximidades de Jarabacoa. El lugar era una loma, un antiguo potrero plantado con pangola. Todo un lienzo en blanco esperando el diseño del paisajista y el pico y la azada de los jardineros.

Conceptos, elementos y principios de este jardín
Ya con conocimientos, Espínola toma algunas decisiones básicas. Su jardín requeriría poco cuidado, algo que tiene mucho sentido en una casa de campo de ocupación ocasional. Respetaría la topografía del lugar y conservaría los causes naturales de la escorrentía pluvial. Todo sería en números impares y con equilibrio asimétrico.

Las ramas están podadas a la altura de los ojos para lograr vistas libres; cuando no están podadas, tienen el expreso deseo de ocultar una vista hasta que doblemos por un recodo del camino.

El manejo de los colores de este jardín sigue tres esquemas: contrastante, armónico y monocromático.

Las piedras
Llama la atención la abundante cantidad de piedras que adornan este paisajismo. La textura de la grava juega un papel muy importante en los caminos, y al caminar encima se crean diferentes sonidos que no son más que los causes naturales de la escorrentía pluvial. El murmullo del Camú se escucha en casi todo el jardín y su efecto es casi surrealista.

El camino y sus curvas
Si bien es cierto que las piedras aportan texturas, formas, color, contraste y personalidad a los diferentes lugares de este jardín, el trazado del camino, sus recodos y sus curvas es lo que nos hace ir conociendo el sitio, ora mostrando vistas, ora ocultándolas.

Desenlace
Isabel logró prolongar varios años su lucha contra el cáncer, una victoria en sí misma ya que el diagnóstico era de meses. Pudo disfrutar del jardín durante dos años antes de que la enfermedad ganara.

El jardín de inspiración zen y la pasarela
Un jardín zen es un jardín japonés de origen budista compuesto de piedras y si acaso muy pocas plantas; los jardines zen corresponden a la filosofía y la visión budista del mundo. También suele llamarse un jardín seco. Nanchú toma esta inspiración para crear un jardín de inspiración zen.

Texto y fotografías: Adolph Gottschalk

Biólogo, diseñador paisajista, profesor y autor.

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