Aportes de la diáspora a la arquitectura

La arquitectura es definida como el arte y la técnica que se encarga de proyectar, diseñar y construir edificios, estructuras y espacios que satisfagan las necesidades del ser humano.

Los arquitectos no sólo construyen en función de su forma y utilidad, sino que también siguen normas estéticas. Por eso, su profesión está considerada como una de las bellas artes.

En la actualidad, la construcción de viviendas y edificios son las actividades más frecuentes de los arquitectos, quienes al desarrollar sus obras deben tener en cuenta muchos preceptos; la seguridad y el respeto al medioambiente, son solo dos de estos.

Los estilos de sus obras tienen la particularidad de remontar a las personas al pasado, situarlas en el presente, y transportarlas al futuro. También, son muestra de su apertura a la diversidad de ideas, y a su sensibilidad social en pro de aportar al desarrollo humano equilibrado.

En República Dominicana, la primera Escuela de Ingeniería y Arquitectura se creó en 1938, en la entonces Universidad de Santo Domingo. En 1957, fue creada la Facultad de Ingeniería y Arquitectura; para ese entonces, el título obtenido era el de ingeniero-arquitecto. Más adelante, ambas carreras se separaron.

Desarrollo
Cuenta la historia que además de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), las academias pioneras en la formación de este profesional son la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (UNPHU), que en 1967 creó la Facultad de Arquitectura y Artes. La tercera escuela de arquitectura fue creada por la Pontificia Universidad Madre y Maestra (PUCMM), en 1975.

En este período, se formaron los precursores y grandes maestros de esta profesión. Las arquitectas Carmen Ortega González y Lourdes Periche Fernández, editoras de la Revista Arquitexto, afirman que sus precursores son: Mario Lluberes, Henry Gazón, Humberto Ruiz Castillo, los Hermanos Pou Ricart. Destacan que muchos eran ingenieros y constructores.

Los maestros se identifican dentro de la primera generación de arquitectos dominicanos que regresaron al país tras haber cursado estudios en el extranjero, especialmente en Europa (los que se conocen como el Eje Italia: DoiGautier, Rafael Calventi, Erwin Cott, entre otros), coinciden en informar. Entre los que estudiaron en Estados Unidos se destaca Guillermo González Sánchez (Hotel Jaragua, Edificio Copello, Parque Eugenio María de Hostos y Feria de La Paz).

“Definitivamente, Guillermo González Sánchez es el gran maestro, y muchos lo reconocen como el padre de la modernidad dominicana. Hay muchos otros nombres importantes que aportaron un gran legado al patrimonio arquitectónico de nuestro país: José Antonio Caro, William Reid Cabral y Manuel Baquero”, afirma Ortega González.

Dice que la necesidad de especializarse y realizar estudios de postgrados es un tema coherente con las exigencias de un mercado cada vez más competitivo, en el que los profesionales más capacitados definitivamente obtienen mejores puestos. “El hecho de conocer otras realidades aporta nuevos horizontes y amplía el bagaje cultural de los jóvenes profesionales. La oferta de maestrías en el país son limitadas en cuanto a centros educativos y temáticos”, comenta.

A la pregunta de qué aportes han realizado los arquitectos dominicanos que se han capacitado en el extranjero, Periche Fernández responde que muchos mantienen vínculos estrechos con su país en lo que se refiere al ejercicio de la profesión, obras construidas, consultorías, participación en concursos de diseño y en múltiples actividades académicas y profesionales.

“Es positivo que sus conocimientos los pongan en práctica en el extranjero, porque la mayoría ha realizado sus estudios de grado en el país y al especializarse fuera encontraron oportunidades para establecerse en otras tierras. Esto es una señal de que la formación básica que recibieron los dotó de destrezas necesarias para su éxito”, dice.

LOS RETOS DE UNA CREATIVA PROFESIÓN
El reto es el mismo de siempre; responder a la necesidad de trabajar, habitar, recrearse y desplazarse, a través de espacios de calidad.

Nombres de la diáspora
Algunos profesionales que forman parte de esta edición son: Rafael Álvarez, de Álvarez-Brock Design, Nueva York; Claudia Herasme Alfonso, Departamento de Planeación de la Ciudad de Nueva York; René Mateo, ARCHIT3CTUM y Skyworld, Barcelona; Andrés Pastoriza, Perkins Eastman, Nueva York; Elisa Amelia Read Pappaterra, Rios Clementi Hale Studios, Los Ángeles, California; Christian Ricart, Douglas C. Wright Architects, Parcel Studio, Nueva York. También, Jean A. Santelises, Jefe y socio fundador de Studio BLS Architecture + Interiors, Nueva York; José Subero, Pivot Creative, Starbucks Coffee EMEA Ámsterdam; Julia Vicioso Varelas, Historiadora, investigadora y diplomática, Roma; y Eladio Victoria, TPG Architects, Nueva York, Art + Design Lab, Nueva York.

 

Fuente: Especial para LISTÍN DIARIO