Postales del espacio de Bogotá y Medellín. Colombia

alr="Colombia-1-santuario- monserrate"

Por su clima y temperatura eternamente primaveral, Bogotá, capital de Colombia, merece el cariñoso apodo de la Nevera. Desde el santuario de Monserrate, a 3,152 metros sobre el nivel del mar, un solo color distingue a la ciudad del verde propio de los cerros de la cordillera de los Andes: el color ladrillo, material con el que está construida casi la totalidad de Bogotá. El predominante color ladrillo del paisaje no debe asustarnos, pues en sus calles y carreras, la ciudad más grande de Colombia es diversa y nos deleita con una rica gastronomía y la calidad de las marcas de producción local.

En la X Bienal de Arquitectura de Venecia, Bogotá recibió el premio León de Oro a la mejor ciudad, gracias a las transformaciones que la alcaldía ha realizado en el espacio urbano y especialmente en el transporte. El TransMilenio, un sistema de autobuses públicos con preferencia de circulación e infraestructuras especiales que se convirtió en un modelo para las ciudades latinoamericanas interesadas en mejorar la movilidad y el transporte urbano de forma inteligente, adaptada e innovadora.

Otra de las características urbanas de Bogotá yace en sus espacios públicos y la dinámica que se genera alrededor de estos. Famosas son sus zona G y zona T. La G (gourmet) alberga la mejor muestra de gastronomía y espacios públicos como el parque de la 93, y la T o zona rosa. Otras áreas de Bogotá se caracterizan por la combinación de historia y modernidad, o de arquitectura moderna y del pasado colonial; ambas juegan un rol importante en la conformación de ciudad.

alt="Colombia-4-bogotea-zona-G y T"

También los recintos universitarios de Bogotá son espacios idóneos para encontrar buenas obras de arquitectura, especialmente moderna y contemporánea. Debemos destacar el campus de la Universidad Nacional, con el Laboratorio de Resistencia de Materiales y el edificio Museo de Arquitectura Leopoldo Rother, el edificio de Ingeniería que hizo con Bruno Violi, o el edificio de posgrados de Ciencias Humanas del arquitecto colombiano Rogelio Salmona.

Otros exponentes de la arquitectura de ladrillo de Colombia son Fernando Martínez, Guillermo Bermúdez y Obregón-Valenzuela, estos últimos responsables del conjunto Bavaria.

La tierrita paisa
Medellín, mucho más modesta que Bogotá, ha conservado la calidez de la gente sencilla y hospitalaria del campo y ha sabido mejorar la calidad de vida de sus habitantes, disminuyendo los índices de criminalidad a través de los proyectos de infraestructura ejecutados, los programas de bibliotecas y las estrategias de gestión urbana orientadas a la inclusión social. Metro-cables, bibliotecas y diversos espacios públicos han lavado la cara a Medellín y el alma a sus ciudadanos, y han creado una actitud más optimista frente al futuro.

alt="Colombia-2-medellín-museo-antioquia-plaza"

Algunas de las obras de esta revolución urbana son los espacios públicos, y un ejemplo es el parque de los Pies Descalzos, lugar para el ocio y estimulación de los sentidos con cascadas, piletas y nichos de lectura enmarcados por la verticalidad del bambú.

Para los que Medellín es igual a Botero, les toca visitar el Museo de Antioquia, donde se encuentra exhibida la mayor parte de las obras del artista. Cerca se encuentra también la plaza de las Palomas, lugar donde en la obra de Botero yace el recuerdo de la violencia de la Medellín que estuvo bajo la sombra del terrorismo.

La arquitectura no se queda atrás en Medellín. Excelentes lugares para visitar son el Museo Casa de la Memoria, el Orquideorama (obra de Plan B Arquitectos) y otros espacios como el jardín botánico de Medellín y la casa museo de Pedro Nel Gómez. La arquitectura de Salmona también se hace presente, y en el centro de desarrollo cultural Moravia.

Dentro de esta revolución urbana de Medellín, las obras más dignas de admiración se encuentran en las zonas más altas de la ciudad, donde viven los estratos más humildes. En la Comuna 13, por ejemplo, podemos ver que con escaleras eléctricas se ha conseguido movilizar a los habitantes de la más empinada de las pendientes. Otras obras se han realizado en estos asentamientos marginales, como aceras, infraestructuras de servicios básicos, saneamiento, escuelas y bibliotecas. No podemos dejar de mencionar la que quizá sea la mejor concebida de todas, el Parque Biblioteca Belén, diseñada por el japonés Hiroshi Naito gracias a un intercambio con la Universidad de Tokio.

alt="Colombia-3-medellEin-espacios-públicos"

Usuarios en IG: @eliamarielm @arqalexmartinez
Hashtag: #ColombiaArquitectónica

¡Inicia una conversación!

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*