DO2 monografías de arquitectura Sánchez y Curiel, Moré y Wiese

Fue puesto a circular el libro DO2 monografías de arquitectura, de la Editora Arquitexto, una monografía centrada en la actualidad arquitectónica profesional de la República Dominicana. Su objetivo es propiciar un acercamiento a dicha actualidad a partir de la obra y trayectoria de dos estudios: Sánchez y Curiel, Arquitectos, y Moré y Wiese, Arquitectura e Interiores, que por la calidad de su práctica constituyen un punto de referencia para entender la situación de la disciplina del diseño y del oficio de la construcción en este país.
Ambos estudios poseen una producción arquitectónica amplia y de gran relevancia. El conjunto de proyectos presenta un gran equilibrio entre la búsqueda formal y las condiciones funcionales, equilibrio que tiene como resultado un diseño cuidadoso, de clara vocación contemporánea, que toma en cuenta el lugar. Tienen en común una coincidencia generacional y su postura respetuosa respecto de la ciudad y, por ende, respecto de la arquitectura.

La propuesta gráfica del libro, tipografía, logo, colores, es de gran elegancia y explora el concepto del numero 2: dos estudios, dos asociados, dos géneros, dos colores, dos portadas, dos lecturas; un formato original, dos partes con similar estructura que permiten una lectura desde la parte anterior o posterior. Cada una presenta más de quince obras, ilustradas con dibujos arquitectónicos y hermosas fotografías, precedidas por una introducción en la que se exponen la visión y los principios que guían el trabajo de cada estudio. El prólogo de la parte correspondiente a Moré y Wiese es de la autoría del dominicano Daniel Pons, mientras que el de la de Sánchez y Curiel es del cubano José Antonio Choy, ambos destacados arquitectos caribeños.

Autores
Concepto: Lourdes Periche Fernández y Carmen Ortega González
Fotografía: Francisco Manosalvas
Textos: Carmen Ortega González
Diseño: Lourdes Periche, Agencia Creativa
Editorial: Editora Arquitexto
Características: 8″ x 12″, 288 páginas, papel satinado de 80 lb, portada con solapa, plastificada y terminación UV.
ISBN: 978-9945-8670-1-5
Impresor: Amigo del Hogar
Primera edición: julio de 2012

 

DO2 Monografías de Arquitectura.
Sánchez y Curiel, Moré y Wiese

El libro DO2 Monografías de Arquitectura, de la Editora Arquitexto es una monografía centrada en la actualidad arquitectónica profesional de la República Dominicana. La publicación recoge la obra y trayectoria de dos estudios: Sánchez y Curiel, Arquitectos, y Moré y Wiese, Arquitectura e Interiores, que por la calidad de su práctica constituyen un punto de referencia para entender la realidad de la disciplina del diseño y del oficio de la construcción en este país.

Sánchez y Curiel, Arquitectos es un estudio fundado en 1986 que se ha especializado en el diseño y la construcción de viviendas multifamiliares con una propuesta formal innovadora acerca de la idea de habitar. Por su parte, la firma Moré y Wiese, Arquitectura e Interiores, fundada en el año 2003 ha logrado insertarse con éxito en el mercado de la arquitectura y el diseño de interiores comerciales y corporativos. Ambos estudios poseen una producción arquitectónica amplia y de gran relevancia.

La propuesta gráfica de DO2, tipografía, logo, colores, es de gran elegancia y explora sobre el concepto del numeral 2: dos estudios, dos asociados, dos géneros, dos colores, dos portadas, dos lecturas; un formato original, dos partes con similar estructura que puede leerse desde la parte anterior o posterior. Cada una presenta mas de 15 obras construidas, ilustradas con dibujos arquitectónicos y hermosas fotografías; precedidas por una introducción en la que se exponen la visión y los principios que guían el trabajo de cada estudio. El prólogo de la parte correspondiente a Moré y Wiese, es de la autoría del dominicano Daniel Pons, mientras la de Sánchez y Curiel es del cubano José Antonio Choy, ambos destacados arquitectos caribeños.

 

Moré y Wiese, Arquitectura e Interiores,
La firma Moré y Wiese, Arquitectura e Interiores, fue fundada en el año 2003 por Clara Moré (UNPHU 1984) y Mariluz Wiese (UNPHU 1984). Gracias al compromiso asumido de crear y articular espacios eficientes y creativos, la firma ha logrado insertarse en el mercado de la arquitectura y del diseño de interiores comerciales y corporativos, y ha desarrollado una carrera basada en una amplia sensibilidad ante las necesidades del ser humano, su cultura y medioambiente, y la intención permanente de responder técnica y tecnológicamente con excelencia y eficiencia. La trayectoria de la firma resume una amplia cartera de proyectos y obras que han sido reseñados en importantes publicaciones.

Equipo profesional
Arq. Clara Matilde More Guaschino, Presidenta
Arq. Mariluz Wiese Ortiz, Vicepresidenta
Arq. Claudia Mercedes Suárez, Gerente de proyectos
Lic. Juana Coradín Rodríguez, Encargada administrativa
Ing. Mayelin Cabral, Gerente de ingeniería
Lic. Marileny Mejía Abreu, Encargada de contabilidad
Ing. Michel Encarnación García, Encargada de control de costos
Wagner Valdez Cedeño, Arquitecto y supervisor de obras
Marcia Vanessa Heredia Joga, Arquitecto
Roger Espinal Sánchez, y Tatiana Jiménez Rodríguez, Arquitectos junior
Ing. Jamelia Hernández Hernández, Ingeniera de costos
Liliana Montero, Asistente de contabilidad
Lic. Massiel A. Antigua Mercado, Asistente administrativa
Adarisleny Liranzo Rodríguez, Asistente de costos

Sánchez y Curiel, Arquitectos, estudio fundado en 1986, está compuesto por Andrés Sánchez (UASD 1984) y César Curiel (UASD 1984), quienes se han especializado en el diseño y la construcción de viviendas multifamiliares con una propuesta formal innovadora acerca de la idea de habitar. Durante su trayectoria la firma ha recibido importantes reconocimientos. En 1990, el condominio Paraíso recibió el premio de obra construida de la III Bienal de Arquitectura de Santo Domingo. En ese mismo año, el proyecto comercial Factoría La Bija recibió el primer premio de la II Bienal de Arquitectura del Caribe. En el año 2004, el Condominio D24 fue seleccionado como obra finalista en la IV Bienal Iberoamericana de Arquitectura, celebrada en Lima (Perú). En 2010, la obra Villa Milagros fue galardonada con el Premio Cemex Dominicana.

Arquitectos principales
Andrés J. Sánchez Taveras
César F. Curiel De Moya

Arquitectos asociados
Plácido Piña
Pablo de la Mota
Arquitectos colaboradores
Karina García
Rocío Marchena
Andrés E. Sánchez
César A. Curiel
Ernesto Morel
Roberto Prieto

Ingenieros
Francisco Adolfo Rodríguez
Elio Fernández
José Minaya
Félix Mármol

Personal administrativo
Eufemia Ogando
Rolando Ortega
Ingrid Villamán
Keidy Pérez

Prólogo

El pensamiento creador en la obra de Yuyo y César

La obra de Yuyo Sánchez y César Curiel ha renovado el panorama de la arquitectura contemporánea dominicana, no solo por el alcance de sus propuestas formales sino, sobre todo, por el pensamiento que sostiene esta renovación.

La primera idea arraigada en esta obra se refiere al convencimiento de la vigencia del movimiento moderno, lo que ha permitido a los autores tomar esta poética, desarrollar y poner en práctica con sobriedad las conquistas que con anterioridad los maestros de la región caribeña lograron principalmente en la República Dominicana, Puerto Rico y Cuba. Podemos encontrar amplias resonancias de los aportes que el movimiento moderno realizó en la arquitectura residencial producida por este equipo, especialmente en la serie de edificios D. Estas influencias están relacionadas con la adaptación al clima, el manejo de los filtros que tamizan la luz del trópico, la relación espacial entre el interior y el exterior, el protagonismo de la vegetación y especialmente el manejo de la levedad de la forma arquitectónica. Hay también una mirada cultural sobre estilos de vida extrovertidos y más flexibles, propios de nuestra insularidad, lección que aprehendieron decididamente. Sin estas consideraciones la historia del movimiento moderno quedaría inconclusa, como manifestó la arquitecta Maristella Casciatto, expresidenta de Docomomo Internacional, en ocasión de su visita a La Habana en el año 2003. Quizá en pocas áreas del Caribe se logró una continuidad tan creativa y un diálogo tan intenso y enriquecedor con la arquitectura moderna como en esta obra de Sánchez y Curiel. Ni siquiera en Cuba, donde la arquitectura residencial de apartamentos alcanzó un refinamiento y una calidad meritoria en los años cincuenta, se obtuvo este propósito.

Otro concepto fundamental de la propuesta de Sánchez y Curiel es el papel que la tradición y lo vernáculo juegan en sus obras. Las villas de veraneo y los edificios Aqua integran la tradición del Caribe en lo que a arquitectura doméstica y popular se refiere, en una propuesta culta de vocación universal. De esta forma han logrado un excelente diseño, sin concesiones al folclorismo e inequívocamente contemporáneo. En nuestras islas, al lado de una producción superficial dedicada al turismo comercial y muchas veces kitsch, contrasta esta arquitectura para el descanso y la vida de placer tan profundamente intelectual, que parte de presupuestos conceptuales sofisticados. Su validez no se debe solo al uso de los materiales y las técnicas de construcción apropiadas ni a la utilización de las cubiertas como protagonistas de la arquitectura y claro refugio del inclemente sol y la abundante lluvia o la adaptación a la topografía y al paisaje, sino que lo relevante es que estos atributos se convierten en una operación de diseño que los eleva a categoría estética por encima de cualquier otra consideración funcional o técnica. Por ejemplo, es de destacar la manipulación de la luz en tramas y celosías, que están en la memoria de los paramentos de cujes o de la luz filtrándose entre las rendijas de las tablas de palma de las viviendas campesinas, o también cuando recurren al recurso espacial, casi teatral, de relacionar lo público y lo privado en jerarquías subordinadas a grandes espacios de celebración social: hacia el gran patio interior o al conjunto de espacios sucesivos y abiertos al paisaje.

En el mercado actual, los productos que a la larga triunfan proponen una renovación de la imagen que lleva implícita nuevas propuestas de uso o estilos de vida. Sánchez y Curiel han transformado el monótono mercado inmobiliario de la capital dominicana, a veces caracterizado por edificios intrascendentes, en propuestas que han cautivado a inversionistas, usuarios y constructores, y a veces ellos mismos han sido los promotores. Ahí reside también la clave de su celebridad, al imponer en el mercado una arquitectura atractiva donde es reconocible el diseño de autor, de alta calidad y aceptada con placer por los usuarios y el público en general.

Se destaca también en esta arquitectura una vocación hacia lo plural que la desvincula de filiaciones estéticas de última hora o de rígidos estilos. En cada obra proyectada para entornos urbanos o naturales se reconoce el propósito de lograr un diálogo con el contexto, un enriquecimiento conceptual del programa, un esmerado estudio de los detalles y del proceso constructivo. En muchas de sus obras subyace un mensaje o tesis sobre cómo debe ser la arquitectura del “lugar”, inclusiva, diferente y siempre auténtica.
El proceso creativo es arquitectónico y humanístico, de trascendencia cultural que indaga e innova sobre formas de vida y propone una arquitectura que antepone el goce estético y placentero del ser humano al resto de los complejos procesos funcionales, técnicos, económicos y sociales que condicionan el proceso arquitectónico.
No menos significativo en la lectura de esta obra es lo que corresponde a las inserciones urbanas: no puede ser obviado el beneficio que sus edificios aportan a la ciudad, que a todas luces tienen en cuenta la escala y la huella sobre el terreno, el cumplimiento de lo regulado de una forma consciente y renovadora, que siguen como modelo la tendencia que contribuye a hacer ciudad.

En el mundo actual, globalizado y multicultural, la obra de Sánchez y Curiel transita los caminos más sólidos de la arquitectura contemporánea marcados por la comprensión del sitio y por la asimilación de la propia herencia cultural en una proyección universal. El pensamiento creador de este equipo –moderno, renovador, contextual y a la vez singular– anuncia las rutas abiertas a la imaginación y a las posibilidades de la imagen.

Por: José Antonio Choy López
La Habana, junio de 2012

Mágica simbiosis por DO2

Parecería lógico comenzar tratando de describir la simbiosis de estas damas de la arquitectura; todo nos lleva a comentar cómo se complementan estas personalidades encontradas, cómo se funden estos polos opuestos, pero reservaré los detalles para párrafos posteriores. La verdadera raíz de Moré y Wiese, el misterio de la perfecta sincronía de Mariluz y Clara, de la que todos tenemos nuestra propia aproximación y vivencias, debe develarse más adelante. Hablemos primero de DO2, este esfuerzo editorial que recoge la cosecha arquitectónica de dos profesionales que, bien valdría decirlo, pertenecen al muy reducido círculo de mujeres dedicadas al quehacer arquitectónico que se destacan en la actualidad.
La idea de presentarse junto a otra extraordinaria pareja de nuestra arquitectura actual no puede ser más afortunada: ambos dúos, de una contemporaneidad propositiva, son defensores a capa y espada de ideas arquitectónicas que se elevan por encima de lo comercial y rutinario. Estas monografías compartidas se enriquecen mutuamente y amplían el espectro de entendimiento de nuestra labor a través del trabajo de estos dos talleres.
Los proyectos están precedidos por una introducción que expone la visión y el trabajo en equipo dirigidos a colocar en primer plano al cliente y su proyecto; las arquitectas destacan la importancia de que el proceso creativo vaya acompañado de una labor técnica responsable y responda al perfil del cliente o empresa que encarga la obra, ya que el hecho de que los usuarios hagan suyo el proyecto es parte vital del éxito.

La presentación de las obras se divide en cuatro renglones que bien podrían estar bajo uno solo: buena arquitectura, pero su segregación ayuda a entender la forma en que fueron abordados. Comenzamos con arquitectura institucional, en la que se destaca el ejercicio de la Asociación Popular y el trabajo de hacer ciudad en una esquina. Esta propuesta, además, está acompañada positivamente por una sabia paleta de materiales. Luego nos presentan la arquitectura comercial: no puedo irme de la página 50, la de la Viña del Catador, que no solo es el trabajo de Moré y Wiese que prefiero (y pido disculpas por intimar en primera persona), sino que se destaca porque, en toda la ciudad, pocas obras logran impresionar al transeúnte y refrescar el entorno. Su personalidad única transciende, y de noche resalta aún más la simplicidad, que es su mayor sofisticación, como diría Da Vinci.

En arquitectura de interiores se agrupan los distintos restaurantes que han realizado; en este renglón, Moré y Wiese es, sin duda, vanguardia absoluta. Su pericia técnico-funcional es de imitar junto a sus acertadas propuestas de imagen. Cerramos con arquitectura residencial, donde la materialidad toma un giro acorde con las propuestas de hogar, calidez e intimidad.
El equipo editorial de Arquitexto se explaya con una propuesta gráfica de gran elegancia: tipografías, logo, colores, junto a las excelentes tomas fotográficas. Todo conspira para que tengamos en nuestras manos una obra que trasciende y apuntala la floreciente y productiva vida profesional de Moré y Wiese.

Volviendo al misterio, que no es tal, si bien las protagonistas tienen formas muy distintas de expresarse, el lazo que las une está por encima de ellas mismas. La verdad es esta: ambas se afanan en pro de objetivos comunes ligados a una pasión profesional que las guía más allá de los encargos mismos. Una PASIÓN COMPROMETIDA, una tenaz dínamo que las impulsa más allá de los problemas cotidianos y las lleva a escribir, sin proponérselo, una parte importante de la historia de la arquitectura dominicana.

Santo Domingo, junio de 2012

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