UTESA – Arquitectura e inclusión – Parte 1

Arquitectura e inclusión: Definición y Categorización del tema.

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La ciudad inclusiva es aquella que lucha a favor de la integración (o Inclusión) de todos sus habitantes promoviendo el equilibrio social, la garantía de la ciudadanía, el mejoramiento y la igualdad en la calidad de vida de los entes activos en la sociedad, sin discriminación alguna por discapacidad, género o edad, enalteciendo y respetando con esto, los derechos humanos.

Desde el punto de vista físico, la ciudad incluyente es aquella en la que cada uno de sus ambientes puede ser usado por todas las personas independientemente de su cultura, estatus social, género o discapacidad. Identifica y se adapta a las diferencias en la forma de utilizar el entorno construido y proporciona soluciones que permite a cada individuo participar en las actividades, otorgando con esto libertad de acceso para todas las personas aunque estas tengan algún tipo de discapacidad motriz, sensorial, o comunicativa.

De acuerdo con el -Center for Universal Design- existen siete principios básicos que determinan si un diseño es universal:

  1. Igualdad de uso: el diseño debe ser fácil de usar y adecuado para todas las personas independientemente de sus capacidades y habilidades.
  2. Flexibilidad: el diseño debe adecuarse a un amplio rango de preferencias y habilidades individuales.
  3. Simpleza: el diseño debe ser fácil de entender independientemente de la experiencia, los conocimientos, las habilidades o el nivel de concentración del usuario.
  4. Información fácil de percibir: el diseño debe ser capaz de intercambiar información con el usuario, independientemente de las condiciones ambientales o las capacidades sensoriales del mismo.
  5. Tolerante a errores: el diseño debe minimizar las acciones accidentales o fortuitas que puedan tener consecuencias fatales o no deseadas.
  6. Escaso esfuerzo físico: el diseño debe ser usado eficazmente y con el mínimo esfuerzo posible.
  7. Dimensiones apropiadas: los tamaños y espacios deben ser apropiados para el alcance, manipulación y uso por parte del usuario, independientemente de su tamaño, posición, y movilidad.

Carlos Vicente de Roux, abogado y concejal colombiano, en su artículo “La apuesta por una ciudad incluyente y pluralista”, establece que: “La ciudad incluyente es una apuesta por la diversidad y el pluralismo en el marco de las relaciones que se tejen en el contexto urbano. Las ciudades son el espacio más propicio para generar un conglomerado social rico y diverso pero también son los lugares más propensos a generar prácticas de exclusión y discriminación. La ciudad debe estar abierta a las diferencias.” – 3

Daniel Lobo opina que las ciudades se han convertido solo en redes de flujo automotor que introduce barreras de acceso aislando la vida de los seres humanos, impidiendo que las ciudades sean incluyentes. – 4

Adriana Almeida Prado, arquitecta, urbanista y gerontóloga, técnica del CEPAM (Centro de Estudios e Investigación sobre Administración Municipal) de São Paulo en su crítica sobre las ciudades inclusivas publicado por la pagina de la fundación Bunge explica que “La acera es el punto de partida para la inclusión y debe considerarse como prioritaria, ya que es allí donde empieza la vida fuera de casa”. – 5

Vivimos un momento histórico en que los peores problemas que enfrenta la humanidad y que tienen un impacto directo en el estado de salud de la población – el constante crecimiento de la pobreza; la agudización de las disparidades y el creciente deterioro ambiental – tienen un común origen en el modelo político-económico prevalente. Las ciudades, por constituir la expresión física de las sociedades que las construyen y de las interacciones políticas, sociales y económicas de sus habitantes, reflejan estos desequilibrios y se manifiestan como ciudades excluyentes y segregadas. – 2
La categorización de este tema debemos orientarla a las realidades que la ciudad refleja, en los siguientes aspectos:

– Físico: la exclusión en el aspecto físico está estrechamente relacionada con la accesibilidad de todos y cada uno de los ciudadanos a los espacios públicos. La exclusión, en ese sentido, es
muy palpable en nuestras sociedades, provocando un notable desequilibrio que genera una barrera al desarrollo general de las ciudades, sin embargo, la inclusión viene a contrarrestar este problema que nos aqueja, atendiendo a la dificultad de muchos individuos de no poder acceder a ciertos espacios que conforman la parte física de la ciudad. Tomar en cuenta la inclusión permite un desarrollo general, equilibrado y funcional de todas las comunidades.

– Social: la exclusión social es una realidad que agobia a nuestras sociedades reflejándose en la ciudad, como una manifestación de la falta de conciencia de sus habitantes que dan como respuesta la exclusión ante las discapacidades de algunos de sus integrantes, acción errada que orienta al desequilibrio y la desintegración social.

– Cultural: la gran diversidad cultural de los seres humanos y sus múltiples tradiciones han promovido consciente o inconscientemente la exclusión entre las mismas, en la manera de cómo desarrollan sus actividades, pues estas influyen directamente en su comportamiento ante la sociedad.

– Económico: la economía mundial actualmente se está desarrollando con una dinámica que tiende a la exclusión de determinados sectores de la población, creando una barrera socio-económica que bloquea el desarrollo de la ciudad reflejándose en los altos niveles de desempleo y especialmente de los individuos con discapacidades o con edad avanzada.

– Político: los sistemas gubernamentales, de forma indirecta, arrastran a la ciudad a la exclusión de los individuos por género, discapacidad, etc. Pues estos son los responsables de velar por el buen desarrollo de la ciudad a través de reglamentaciones y ordenanzas urbanas, que comprendan las distintas limitaciones y necesidades de sus habitantes.

– Ambiental: El hombre es producto de la naturaleza y como tal no debe prescindir de esta y menos excluirla, pero a medida que las ciudades industriales se han desarrollado estas han ido alienando la naturaleza, generándose, producto de dicho crecimiento, espacios públicos inhabitables. Como es el caso de Brasilia, donde sus plazas son habitualmente concurridas después de la puesta del sol.

Entendemos que la ciudad incluyente propicia la interacción de sus integrantes con cada uno de los elementos urbanísticos que la componen, en la búsqueda del equilibrio para el desarrollo general de la sociedad. La inclusión promueve la integración, la igualdad y el respeto a los derechos humanos, sin distinción alguna, permitiendo la accesibilidad a todos los espacios públicos y haciendo al individuo parte de la misma, y considera la realidad económica, social, física, política y cultural de las comunidades, ya que estos factores son los que permiten el progreso y desarrollo de las ciudades. La ciudad incluyente ofrece a todos sus habitantes un desarrollo social y sustentable, está abierta a la diversidad y propone proyectos que potencien la equidad y mejoren la calidad de vida de los ciudadanos, con especial énfasis en grupos vulnerables. Si tomamos conciencia de las problemáticas y colaboramos con la inclusión lograremos una sociedad más equilibrada y funcional.

Bibliografía:

  1. http://www.design.ncsu.edu/cud/about_ud/udprinciples.htm http://es.wikipedia.org/wiki/Dise%C3%B1o_universal.
  2. Por un urbanismo incluyente que contribuya a garantizar la ciudadanía, Ximena de la Barra
Arquitecta y urbanista. Asesora Urbana Principal de UNICEF ante el Primer Congreso Internacional de Salud Ambiental Urbana http://habitat.aq.upm.es/boletin/n8/axbarra.html.
  3. www.carlosvicentederoux.org “La apuesta por una ciudad incluyente y pluralista”.
  4. daquellamanera.org, “Urbanismo: La ciudad incluyente” 10 de septiembre 2010.
  5. Fundación Bunge (http://www.fundacaobunge.org.br) “Ciudades inclusivas”, Los ejemplos, las críticas, la opinión de especialistas y soluciones sostenibles. 29 de agosto 2012.
Este artículo forma parte de una serie de artículos en Aula-x
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